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The Wait; la 5ª Competencia, o competencia Envolvente

por López González Julián6 marzo, 2015

COMPETENCIA según wikipedia, 5ª acepción: “Se refiere a los conocimientos, habilidades, y destrezas que desarrolla una persona para comprender, transformar y practicar en el mundo en el que se desenvuelve”

ESPERAR según RAE 6ª acepción: “poner en alguien la confianza de que hará algún bien”

He elegido estas acepciones de las definiciones de Competencia y de Esperar, porque desde mi punto de vista, son las más idóneas para el tema que hoy toca.

Déjame que te recuerde las cuatro competencias básicas e imprescindibles de todo Coach, para que después puedas relacionarlas fácilmente con la que para mí es La 5ª Competencia, o la Competencia Envolvente, La Espera o The Wait.

Te las recuerdo:

  1. Observar, (fenomenológicamente).- competencia basada en observar sin juicios todos los movimientos del cliente o coachee, entre otras cosas para detectar posibles incoherencias entre lo que es el lenguaje verbal y el no verbal. También para detectar todas las emociones que pueden aflorar durante la sesión.
  2. Escuchar (fenomenológicamente).- Competencia basada en escuchar con atención plena, y sin emitir ningún tipo de juicio en relación al discurso del cliente, es decir, el coach escucha con total neutralidad. Simplemente escucha para entender y comprender lo que se está diciendo. Esto hace que se genere un ambiente a iguales, es decir, el coach no es más, ni sabe más que su Cliente. Simplemente escucha desde la inocencia del desconocimiento, no desde del experto en alguna materia técnica.
  3. Espejar, (feedback espejo).- Competencia basada en repetir parte del discurso que va desarrollando el Cliente, con el mismo lenguaje no verbal, verbal y paraverbal, (velocidad, tono, timbre, volumen de voz), con el fin de que éste, tome conciencia de qué y cómo ha estado exponiendo esa parte del discurso.
  4. Preguntar.- competencia basada en lanzar preguntas, (mayoritariamente abiertas) que tienen relación directa con el discurso del Cliente, no con los conocimientos técnicos, o juicios internos del Coach, ya que se convertirían en preguntas dirigidas, o como diríamos en un argot más conocido, “el coach lanzaría indirectas” para dirigir a su Cliente en la dirección que él cree que debería ir. Te pongo unos ejemplos de preguntas dirigidas: “¿Por qué no haces una formación en Liderazgo?”; “¿Has probado a cambiar tu tono de voz con tus compañeros?“; “¿Y no crees que una reunión más corta te dejaría más tiempo libre?

Una vez recordadas las cuatro competencias básicas e imprescindibles de todo Coach, déjame que te explique cómo he llegado a la conclusión de que La Espera es para mí es la 5ª competencia, o La Competencia Envolvente, muy conocida por todos, pero que pasa demasiado desapercibida y que es de vital importancia para desarrollar las sesiones de Coaching correctamente.

El Coaching es esencialmente no directivo, es decir, el Coach no dirige la vida de sus Clientes, como ocurre en cualquiera de las otras disciplinas ya conocidas, (consultoría, asesoría, mentoring, formación, etc…) Sí es cierto que estas disciplinas directivas, entran perfectamente dentro del desarrollo personal de un Cliente, que está pasando por un proceso de Coaching. Por ejemplo, un Cliente toma conciencia en su sesión de Coaching, de que necesita asesoramiento para montar su empresa, o una formación específica.

Para conseguir que una persona se desarrolle desde adentro hacia afuera, sin transmitirle conocimientos, única y exclusivamente, facilitándole tomas de conciencia mediante preguntas y espejeos, hace falta una dosis de Confianza altísima por parte del Coach, y esto solo se puede conseguir con altos niveles de Paciencia con los tiempos naturales de los Clientes. Entendiendo por tiempos naturales, el tiempo que cada Cliente necesita para reflexionar, responder, decidir y desarrollar una acción.

Esta Confianza y esta Paciencia que el Coach debe demostrar a sus Clientes, está basada en la competencia de Esperar, y es imprescindible para poder llevar a cabo procesos de Coaching no directivos.

Si el Coach no es paciente, y transmite ese conocimiento que él cree que necesita su Cliente, bloquea el proceso creativo con su input, genera una interferencia, y el Cliente adopta la información del experto como buena, por lo tanto deja de pensar.

Cuando uno se prepara para servir a los demás desde la No Directividad, es vital que le enseñen en la escuela donde se forme, a Esperar a sus Clientes, ya que si uno no es lo suficientemente paciente, el resto de competencias quedan prácticamente despreciadas, pierden su valor, y uno puede caer en la trampa de querer agilizar las sesiones lanzando inputs a sus Clientes, (información, consejos, sugerencias, preguntas dirigidas, etc) para que vayan más rápido.

La Espera en Coaching, no es la espera que puede ser interminable, o no, y que todos conocemos.

La Espera en Coaching, es la competencia basada en tener confianza suficiente en el Cliente, como para Respetar y Ser Paciente con sus tiempos naturales de respuesta, dentro de los tiempos establecidos en la sesión:

Es decir:

  1. Esperar pacientemente la duración de los silencios o latencias cuando el Cliente está reflexionando.
  2. Esperar pacientemente el tiempo que dure la exposición del asunto, siempre y cuando esté enfocada al motivo de la reunión/sesión.

Ni que decir tiene, que si el Cliente divaga en exceso sin foco alguno, el Coach es el responsable de reenfocarlo, preguntándole la relación que existe entre lo que expone y el tema que toca, para que la sesión no se haga interminable.

Quiero dejar claro que el profesional/Coach es el que marca el tiempo de la sesión, por lo tanto, la Espera, debe estar equilibrada con el tiempo contratado por sesión…45′ – 60′ – 90′ – 120’…

El que dirige el proceso de Coaching es el Coach, no el Cliente; el que dirige su vida es el Cliente, no el Coach

¿Por qué 5ª Competencia, o Competencia Envolvente?

5ª, es obvio, porque hay 4 más; y/o Envolvente, porque es como si metafóricamente, tiraras agua con un vaso por encima del resto..

La Espera, es la competencia que fluye/envuelve a todas y cada una de las otras cuatro; es la competencia que envuelve la sesión, y el proceso.

Esperar puede parecer algo obvio, pero también es obvio preguntar, escuchar y observar cuando te comunicas con alguien, pero si no nos hubiesen entrenado específicamente para ello, las sesiones no serían tan poderosas.

De nada sirve preguntar sino esperas la respuesta; de nada sirve escuchar, sino esperas el tiempo necesario; de nada sirve observar, sino esperas las reacciones oportunas; de nada sirve un feedback espejo, si has despreciado todo lo anterior.

Descripción general
Tema

La Espera como competencia del Coach no directivo

Objetivo

Despertar la curiosidad

Tiempo de lectura

4 minutos aproximadamente

Fuente

Originalmente publicado en: LÓPEZ GONZÁLEZ, J., “The Whait; la 5ª competencia o competencia Envolvente” [en línea], Reflexión-Acción: Fly but keep the feet on the ground, 2014. [fecha de consulta 06 de marzo de 2015]. Disponible en https://jullopezlifecoach.wordpress.com/2015/03/06/the-wait-la-5a-competencia-o-competencia-envolvente/

Créditos

Foto (CC BY 4.0): "Time Waits For Nobody" de Juan Manuel Rios Valiente

Citar artículo

LÓPEZ GONZÁLEZ, J., “The Wait; la 5ª competencia, o competencia Envolvente” [en línea], International Non Directive Coaching Society, 2015. [fecha de consulta DÍA de MES de AÑO]. Disponible en www.internationalcoachingsociety.com/the-wait-la-5a-competencia-o-competencia-envolvente

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López González Julián
ESPAÑA // Julián López es Coach No Directivo, especializado en procesos individuales de autoaprendizaje; socio fundador del OCCi, (Organismo Certificador de Coaches Internacional) y Coach adherido a la International Non Directive Coaching Society.
10 Comentario
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  • 9 marzo, 2015 at 03:33

    Estimado Julian muy bueno el articulo, queria comentarte que en el Coaching Complejo Natura, siendo un Modelo No Directivo de Coaching, el “esperar” lo llamamos “deja que ocurra”, concepto inspirado en el libro de Tim Gallwey, The Inner Game. También pienso que el esperar no es una quinta competencia, sino mas bien es parte del Observar. En Coaching Complejo Natura el Observar tiene estas caracteristicas: 1. sin juzgar. 2. con todos los sentidos. 3. aqui y ahora. 4. la parte y el todo o la complejidad. 5. con confiaza. Si no observamos sin juzgar y con confianza dificilmente tendremos paciencia para esperar que ocurra lo que tiene que ocurrir de adentro hacia fuera. Nos tomamos muy en serio esta primer competencia de Observar ( las otras competencias para el CCN son: 2. Espejar. 3. Feedback. 4. Preguntar. Escuchar es parte de la primer competencia de Observacion con todos los sentidos).

    Si tenemos que elegir una quinta competencia para mi seria LA CONFIANZA, ya que seria una competencia que necesita su propio tiempo y practica para lograr su desarrollo y esta contribuye a las otras 4 competencias generando un aporte importante a los procesos de coaching no directivo.

    • Julián
      9 marzo, 2015 at 21:15

      Hola Wilson,

      Me alegra que te hayas interesado por el artículo, y más aun, que hayas opinado. El objetivo de éste, era despertar la curiosidad.

      Mira, este artículo está escrito después de una reflexión importante, lo cual no quiere decir que el resultado de la reflexión sea correcto, sino que está basado en situaciones que he vivido y he visto.
      He visto videos de sesiones de Coaching, he observado profundamente a coaches, he analizado mis errores y me gusta criticarme mucho, cosa que en ocasiones me genera conflictos internos.
      A raíz de aquí, ha salido este artículo, (peor o mejor escrito), en el que quiero hacer hincapié en la importancia de saber Esperar, y de que las escuelas que forman Coaches, deberían prestar mucha más atención a sus alumnos, para detectar a los impacientes, y educarlos en la paciencia, en la Espera.

      Yo te voy a dar mi punto de vista en relación a tu comentario, ya que es muy interesante lo que dices.

      Comentas los siguiente:
      “…el “esperar” lo llamamos “deja que ocurra”, concepto inspirado en el libro de Tim Gallwey, The Inner Game…”

      Te contesto:
      Tim Gallwey es muy bueno, pero no deberíamos quedarnos solo en él; él es solo un hombre igual que tú y que yo. Solo que él desarrolló en su día una idea y le salió bien; y por ejemplo yo, he desarrollado poco o nada. Tim, es un hombre por el que siento un profundo respeto y al que sigo incondicionalmente; pero antes de él, estaban nuestros ancestros cazadores, y entre estos cazadores, habían unos que se diferenciaban de los otros por la capacidad de Espera que tenían. Esa paciencia y esa confianza que tenían en ellos, era lo que les permitía cazar la mejor presa. Esto es lo que le falta a muchos coaches, (incluso algunos muy experimentados); el APRENDER a ser competentes Esperando; el aprender a ser Pacientes, para cazar esa presa tan esperada, que en Coaching sería, esperar el tiempo suficiente en cada momento, para sacarle el máximo rendimiento a las otras 4 competencias restantes, y así dar el mejor de los servicios al Cliente.

      También comentas:
      “También pienso que el esperar no es una quinta competencia, sino mas bien es parte del Observar”

      Te contesto:
      ¿Qué hacemos con los coaches invidentes Wilson?…Ellos no pueden Observar.
      Desde mi punto de vista, la competencia de Observar, no puede ser la columna vertebral de la sesión, no porque yo quiera que haya coaches invidentes en el mundo del Coaching, (que sí que quiero), sino porque no podemos basar una disciplina tan potente, en una competencia tan débil; y digo débil, sabiendo lo importante que es, porque se podría anular en Coaching sin problemas.
      Prueba tú mismo a hacer una sesión con los ojos tapados, puede ser que te lleves una sorpresa y ya no quieras quitarte más la venda en tus sesiones.
      De hecho, es un ejercicio muy poderoso que se utiliza para practicar la competencia de la Escucha.
      Cada vez hay más Coaches invidentes, y te puedo asegurar que eso que para nosotros parece un imposible, para ellos es totalmente normal. Ellos tienen muy desarrollada la Escucha, (muchísimo más que nosotros). Pueden detectar en lo relacionado a lo paraverbal, (velocidad, tono, volumen y timbre de voz), sutilezas, que nosotros jamás detectaríamos, por más que entrenáramos; hay que ser ciego para escuchar así.
      Sin embargo, un buen coach invidente, sí sabe Esperar el momento oportuno para hacer la pregunta correcta.
      Lo poco que sé de Coaching, me dice, que las competencias de la Escucha y la Pregunta, son mucho más poderosas que la de la Observación, por las razones obvias que he explicado arriba.

      También comentas:
      “Si tenemos que elegir una quinta competencia para mi seria LA CONFIANZA, ya que seria una competencia que necesita su propio tiempo y practica para lograr su desarrollo y esta contribuye a las otras 4 competencias generando un aporte importante a los procesos de coaching no directivo”

      Te contesto:
      Como bien explicas, la CONFIANZA es vital para el Coaching, pero la Confianza (esto es otra opinión mía), no puede ser una competencia, porque es un acto de Fe, confías porque crees sin ver; por eso si no ves, confías más.
      Es algo que no va por niveles, la Confianza se entrega o no se entrega. Y esto no se puede aprender en una escuela. No está basada en conocimientos, habilidades y destrezas; está basada en la Bondad, y no se puede ser habilidoso o diestro con la bondad; se es, o no se es.

      Sin embargo, sí se puede aprender a Esperar, mediante ejercicios, herramientas, mentorizaciones, etc…y a través de aprender a Esperar, sí puede ser que el Coach llegue algún día a entregar esa Confianza vital, a cambio de nada.

      En fin Wilson, como siempre es un placer poder debatir contigo. Ese es el fin de mis artículos, que los que sabéis y lleváis años, nos hagáis pensar con vuestras respuestas a los que llevamos menos tiempo y tenemos ansias de aprender cosas nuevas.

      Abrazo desde Barcelona.

  • 19 marzo, 2015 at 23:24

    Hola Julián:

    Gracias por tus artículos y reflexiones. En esta ocasión, en esencia, creo que has percibido y descripto algo fundamental en coaching. No lo veo tanto como una competencia, pero sí quizá como un principio del tipo “respetar el ritmo del cliente“, donde claramente implica confianza (actitud) y gestionar adecuadamente (percibir y espejar) el factor tiempo (desde la percepción subjetiva del cliente) desde los principios de respeto irrestricto de la conciencia y responsabilidad de nuestros clientes. No solo son sus palabras, pensamientos, emociones… sino también su ritmo, sus tiempos…

    Hace tiempo que yo hablo de 3 competencias y no de 4. Observar y escuchar (así como oler, tocar, y todos los demás sentidos humanos posibles) los denomino “Prestar atención” (por eso hablo de observar y escuchar fenomenológicamente – por ser los más comúnmente usados – como una misma competencia a través de distintos canales de percepción). En este sentido los invidentes sí “Prestan atención” con todos los demás canales, menos la vista, y pueden entrenarse para hacerlo fenomenológicamente sin problema. Por tanto, si “prestamos atención” también al tiempo o ritmo del cliente (como factor de su realidad), una forma de espejarlo es RESPETÁNDOLO tal y como es, como deviene en sí mismo, (sin detener, atrasar o acelerarlo).

    De lo que no hay duda, y no debemos olvidar nunca, es que el factor tiempo subjetivo debe ser objetivado fenomenológicamente, y por tanto un coach impaciente nunca llegará a ser un buen coach.

    ¡Saludos!

    • Julián
      30 marzo, 2015 at 12:55

      Hola Leo,

      Disculpa que no haya podido responderte antes…

      Me cuesta muchísimo debatir con la persona que me formó, y que me mentorizó, ya que prácticamente mi Coaching está basado en tus estudios de investigación.
      Aun así, estando tan de acuerdo contigo, me gustaría expresarte que para mí, el prestar atención como conjunto de la Observación y la Escucha, puede traer consecuencias si no se explica bien en las escuelas.

      Está claro que prestar atención, es atender con todos nuestros sentidos, pero si los juntamos en uno, puede que alguien entienda que los puede entrenar en conjunto, y esto para mí es “peligroso” para el aprendiz si no tiene delante un buen profesor.

      Como ya sabes, corren tiempos en los que tenemos gran cantidad de profesores de Coaching mediocres, y pocos grandes coaches profesionales. La mayoría de la gente se forma para ser Coach, y acaban siendo profesores de Coaching sin experiencia. Se ponen enfrente del alumnado a explicar las teorías de otros, sin tener la suficiente capacidad para explicar las suyas; y esto es lo que me preocupa de ofrecer la teoría de unir todos los sentidos en uno; que la gente no investiga, ni contrasta lo que dicen los que sí investigan.

      La vista y el oído, son dos sentidos por los que a parte de prestar atención a nuestros Clientes, (en el sentido más positivo), también enjuiciamos a través de ellos de forma natural. Es decir, no podemos evitar hacer juicios de lo que escuchamos, y de lo que vemos, (nuestra especie vive gracias a ello), la clave está en dominarlos lo más rápido posible, y apagarlos para poder seguir trabajando con atención plena y de forma no directiva con nuestros Clientes.

      No estaría de acuerdo en que el prestar atención, se entrenara como conjunto en las escuelas; sin embargo, si el prestar atención, se enseña diseccionándolo para que los aprendices comprendan que está compuesto por varios sentidos que deben entrenarse por separado, sí estaría de acuerdo.

      Es decir Leo, estoy de acuerdo contigo en el total, en la idea general, pero me preocupa que los formadores sin experiencia, no terminen de entenderte, y transmitan de forma erronea a sus aprendices.

      Abrazo y gracias por interesarte por mi reflexión.

      • 30 marzo, 2015 at 21:52

        Gracias Julián. Estoy de acuerdo contigo…, el peligro no está en la teoría/idea expuesta (y en la que estamos de acuerdo), sino en la pedagogía para enseñarla y conseguir que otros la pongan en práctica. Abrazo!

    • Julián
      30 marzo, 2015 at 15:42

      Hola de nuevo,

      En relación a que la Espera sea una quinta competencia, o no, no me preocupa tanto mientras en las escuelas se toque el tema. Ya sabes mucho mejor que yo, que el ser humano, tiende a suponer en demasiadas ocasiones, y estoy convencido de que muchos suponen que la gente ya entiende que hay que Esperar los tiempos de los Clientes.

      Yo parto de la base, de que en una relación profesional centrada en el Cliente, y encima no directiva como lo es el Coaching, no se debería dejar en manos del alumno el suponer o no; sino que se debería trabajar la Espera, o los Tiempos del Cliente, como asignatura VITAL para los procesos de Coaching, y dejarle muy claro a los alumnos, que es prácticamente IMPOSIBLE, conseguir ser No Directivo, si no se domina esta Espera profesional, o paciencia, muchas veces basada en tener un buen dominio de nuestro Ego.

      Gracias de nuevo…;-)

  • 21 marzo, 2015 at 19:54

    Envie mi respuesta sobre el comentario de Julian pero veo que no se ha subido. Sera que necesita ser aprobada?

  • 21 marzo, 2015 at 20:29

    Estimado Julian ante todo aprecio muchisimo tus aportes y que bueno que podamos debatir o mejor diria dialogar sobre este tema tan importante como es la NO DIRECTIVIDAD EN EL COACHING. A continuación responderé a tus comentarior:

    “…el “esperar” lo llamamos “deja que ocurra”, concepto inspirado en el libro de Tim Gallwey, The Inner Game…”

    Para nuestra Escuela de Coaching llamada Complejo Natura si es importante el aporte que ha hecho Tim Gallwey al mundo del Coaching como también John Whitmore. Sin embargo mis comentarios no se deben solamente a esta influencia sino a mi propia experiencia, de hecho yo ya como psicólogo me habia dado cuenta de la importancia de la No Directividad en los procesos donde se busca el aumento de la consciencia y la liberación del potencial. Pienso que el “deja que ocurra” no se contrapone a tu concepto de paciencia por el contrario lo reafirma.

    “También pienso que el esperar no es una quinta competencia, sino mas bien es parte del Observar”

    En nuestra Escuela de Coaching cuando hablamos de la competencia de Observar no solo nos referimos a mirar y/o ver sino a observar con todos los sentidos con una actitud de presencia. Entonces además es importante observar con paciencia.

    “Si tenemos que elegir una quinta competencia para mi seria LA CONFIANZA, ya que seria una competencia que necesita su propio tiempo y practica para lograr su desarrollo y esta contribuye a las otras 4 competencias generando un aporte importante a los procesos de coaching no directivo”

    La CONFIANZA no es un acto de fe para nosotros, por el contrario la confianza natual de la que hablamos se refiere a aquella confianza que emerge en las personas como resultado de su propia observación sin juzgamiento, no se trata de una confianza ciega como la fe, sino de una confianza consciente basada en un “darse cuenta” de alguna cualidad, fortaleza, recurso u oportunidad.

    En el caso del Coach Profesional pensamos que la confianza es una 5ta competencia ya que si se puede entrenar, es decir desarrollar a través de su práctica. El Coach confia en su cliente no por fe ciega sino por la potencialidad real que ha descubierto en el ser humano gracias a su profesión de Coach. El observar con confianza por parte del Coach pensamos influye positivamente en el cliente y aunque parezca contradictorio, respeta el principio de no directividad. Es MAS una actitud que se transmite naturalmente y MUCHO MENOS algún tipo de transferencia intencional, como palabras de motivación, transferencia de experiencias o consejos.

    En cuanto al feedback del que comenta Leo, respetamos lo que opinan otros autores, en mi caso particular y también lo manejamos como Escuela de Coaching, el feedback y el espejar son diferentes y necesarios, pues sin feedback la conversación de coaching se torna muy mecánica y menos natural. La honestidad del Coach de su observar es importante que se refleje en el feedback, total somos humanos y no maquinas que receptamos y espejamos totalmente sin distorcionar. El feedback ayuda a que Coach y Coachee se conecten honestamente y si es el caso de que resulta un feedback no tan fiel, será pues una oportunidad para aclarar y continuar con el proceso de coaching. Yo personalmente prefiero a un Coach que realmente me comprenda lo que expreso y no un Coach que finja que entiende lo que expreso y me sorprenda con su espejar técnico. Prefiero un Coach que aunque no es tan fiel con su escucha y compresión se noté que esta haciendo un esfuerzo honesto y natural por estar ahi presente conmigo y simplemente como Coachee haré las aclaraciones necesarias para que tanto mi Coach como yo estemos honestamente conectados con el proceso de Coaching. Ojo que no estoy hablando de que el Coach interpreta a su cliente, por supuesto que no, sino que al intentar el Coach hacer un feedback lo más fiel posible, no solo es un resumen de lo dicho para recapitualar o integrar el contenido de la conversación sino que expresa también el grado de comprensión honesta por parte del Coach en esa maravillosa relación para el crecimiento entre Coach – Coachee.

    También pienso que es necesario re-flexionar sobre esta pregunta ¿de que hablamos cuando hablamos de “no directividad”? Este sería otro tema para compartir, conversar y debatir.

    Saludos mi amigo Julian y creeme que aprendo mucho de ti con tus publicaciones, son un gran aporte para mi y creo que también para todos los que admiramos y seguimos el enfoque de No Directividad en los procesos de Coaching.

    • Julián
      30 marzo, 2015 at 17:11

      Hola Wilson,

      Te pido disculpas al igual que a Leo por la tardanza en opinar en relación a tu comentario…te comento…

      Claro que Gallwey y Withmore son importantes para mi Coaching también. Lo que te quise decir, es que debemos seguir investigando y poniendo en duda lo que hagan los gurús. Porque sino, el conocimiento queda limitado y en manos de unos pocos. Y esto no es nada positivo.

      Yo soy un ferviente seguidor de Gallwey y de Withmore, y digo con mucho orgullo que me formé con Gallwey, pero quiero saber más sobre Coaching…no puede ser que entre nosotros no haya nadie que aporte algo más a la disciplina. Y no me refiero al Coaching de Peluquería, o de Pastelería…

      Más del 90% de los coaches a nivel internacional, (siendo positivo), nos encontramos en zona de confort en el terreno de la investigación, y eso dice mucho y a la vez muy poco de los que nos dedicamos a esto…Sin embargo, en ciertos foros de Coaches que ya hace tiempo que no frecuento, se les llena la boca diciendo que son expertos en sacar a la gente de la zona de confort.
      Hay una barbaridad de libros en el mercado que explican lo mismo con diferentes palabras…parece que la gente quiere cumplir ese sueño de escribir un libro y montar en globo…

      Deberíamos ir aportando cositas pequeñas que hicieran pensar a los demás Coaches; para que éstos a la vez, aportaran otras cositas, para que al final consigamos algo grande entre todos. El Coaching es muy lento y se hace poco a poco…la investigación seguro que es más de lo mismo.

      Lo que estamos haciendo Leo, tú y yo en este foro, no tiene precio…porque si alguien lee el artículo, (por muy estúpido que pueda parecer), y a parte lee nuestras aportaciones, puede despertarle otras a él…y así sucesivamente…

      A mí realmente no me preocupa que la Espera se convierta en una competencia envolvente, o no…yo sé qué es algo que tengo que hacer en mis procesos y lo hago; lo que quiero es que demos ejemplo, pensemos más; y que los que tenéis escuelas, inculquéis a vuestros alumnos la investigación como parte del proceso de aprendizaje, a parte de los conocimientos que vosotros les inculquéis. El profesor debería de dejar de ser profesor, para ser alumno aventajado que puede ser superado por el resto de los alumnos. Si no hay investigación, y los chicos solo se quedan con lo que aporta el profesor, no hay avance.

      Por otra parte comentas lo siguiente:

      “En nuestra Escuela de Coaching cuando hablamos de la competencia de Observar no solo nos referimos a mirar y/o ver sino a observar con todos los sentidos con una actitud de presencia. Entonces además es importante observar con paciencia…”

      Respeto profundamente y entiendo lo que quieres decir con “observar con todos los sentidos…”, por eso estoy de acuerdo contigo en el fin de lo que pretendes, pero yo entiendo la Observación como algo que solo se puede llevar a cabo con el sentido de la vista. No creo que se pueda observar con otro sentido, pero estoy de acuerdo contigo, en ese “prestar atención” con todos los sentidos, que tú centras en la Observación.

      Comentas:

      “La CONFIANZA no es un acto de fe para nosotros, por el contrario la confianza natual de la que hablamos se refiere a aquella confianza que emerge en las personas como resultado de su propia observación sin juzgamiento, no se trata de una confianza ciega como la fe, sino de una confianza consciente basada en un “darse cuenta” de alguna cualidad, fortaleza, recurso u oportunidad…”

      De nuevo respeto el significado de CONFIANZA de la Escuela Natura, más que nada porque detecto la buena Fe que hay, y el bien que puede hacer a tus Clientes.

      Desde mi punto de vista, la Confianza y el No Juzgar, no tienen por qué ir de la mano…Me explico, yo puedo entregar mi Confianza a alguien, haciendo juicios sobre él, o ella.

      Por eso para mí, la Confianza es un acto de Fe; un creer sin ver, por eso la Fe en esencia es ciega, porque crees en algo que no ves…Uno no puede tener Fe en algo, si no es Fe ciega, seríamos incoherentes si dijéramos que tenemos Fe en lo que vemos.

      La Fe es ciega, al igual que el Coaching es no directivo…

      Existe la Confianza mediante demostraciones, es decir, “confío en ti porque ME HAS DEMOSTRADO que puedo confiar…”, y existe la confianza del Coach en el potencial del ser humano, que nos guste o no, es ciega; es una pre-confianza sobre alguien que no nos ha demostrado nada, ni que necesitamos que nos demuestre; ese no es nuestro trabajo.
      La Confianza del Coach, es un “confío en la humanidad como un ente completo”, porque he visto lo que puede conseguir; por eso confío/tengo Fe, en cualquier individuo que entre a mi despacho, porque forma parte de esa humanidad…

      Mi confianza como profesional del Coaching, viene dada de la misma esencia de mi trabajo, es decir, no puedo ser Coach si no confío, por eso no creo que la confianza se pueda convertir en una competencia del Coach, que pueda ser entrenada.

      Quizás me equivoque, pero no creo que la Confianza se pueda entrenar, ya que ¿cómo entreno la Confianza en una escuela?…¿confiando en mi compañero aprendiz mediante ejercicios?…¿me tiraré de espaldas y él me cogerá para que no me caiga?…sí, acabaré confiando en él porque no me dejó caer, pero me lo ha tenido que demostrar…y yo como Coach, no necesito que un Cliente me demuestre nada, es confianza ciega; es él el que se tiene que demostrarse a sí mismo.
      De todas formas sería para mí muy útil e interesante, que me comentaras , (si puedes), cómo entrenas la Confianza en la Escuela Natura. Estaría encantado de cambiar de idea, y me darías otra área en la que pensar y desarrollar.
      Me alegra que en la otra parte del mundo, nos parezcamos tanto en el fin de nuestro trabajo, aunque lleguemos a ese fin por caminos distintos.

      Fuerte abrazo Wilson y muchas gracias…

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