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El vacío, el silencio…

por Barbabosa Escudero Beatriz5 marzo, 2015
Descripción general
Tema

Competencias del coach desde la perspectiva de la física cuántica

Objetivo

Introducir una distinción sobre la manera en que el coach debe observar y escuchar

Tiempo de lectura

2 minutos

Fuente

LLAMAS, A., "Una vida sin limites", Editorial Grijalbo.
DISPENZA, J., "Breaking the Habit of Being Yourself", Hay House INC.

Créditos

Foto (CC BY-SA 4.0): "Silence, please" de Shawn Rossi.

Citar artículo

BARBOSA ESCUDERO, B., "El vacío, el silencio..." [en línea], International Non Directive Coaching Society, 2015. [fecha de consulta DÍA de MES de AÑO]. Disponible en http://www.internationalcoachingsociety.com/el-vacio-el-silencio/

En el libro una vida sin límites de Alejandra Llamas encontramos el verso del Tao Te Ching del cual cito el siguiente fragmento:

El Tao es la fuerza y el origen

“Existía algo sin forma, perfecto.
Antes de que el universo naciera,
Es sereno. Vacío.
Solitario. Permanente.
Infinito. Eternamente presente.
Es la madre del universo.
Por la falta de un mejor nombre
lo llamo el Tao.
Fluye por todas las cosas,
por dentro y por fuera, regresa al origen de todo.”

Es curioso como dentro de las filosofías antiguas encontramos el concepto del vacío, así como también la idea de unidad o “oneness” que son hoy en día las bases de la Física Cuántica.

Estudios sobre la naturaleza de los átomos nos rebelan un mundo que contradice las leyes de la física tradicional y exponen a la materia, como espacio fundamentalmente vacío, gracias al cual, todo surge, todo puede existir.

Esta compuesto por energía pulsante, que hará que un electrón colapse y adquiera una posición y una masa dependiendo de la atención del observador. Esta propiedad es conocida como el colapso de función de onda.

Si, por increíble que parezca, los científicos han descubierto que nuestra atención tiene esta capacidad, mientras esto no sucede, los electrones pueden encontrarse en varios lugares al mismo tiempo demostrando que en el campo cuántico hay posibilidades infinitas de existencia, esto significa que como observadores tenemos el poder de creación, no en un sentido mágico, sino de una forma real, obtendremos de la vida aquello que podemos distinguir.
Es por esto que nuestra vida es un reflejo de nuestras creencias.

Aplicando estos conceptos al Coaching no directivo, no podemos dejar de cuestionarnos la importancia de la presencia y escucha del Coach en una sesión. Desnudándonos de nuestras interpretaciones y personajes, seremos capaces de tener conversaciones poderosas que inviten a la introspección del cliente, llevándolo a encontrar sus propias respuestas.

Respetando los silencios abriremos la puerta a este universo del cual nos habla la física cuántica, un mundo sin limites, ni fronteras, accediendo a la conciencia universal que esta dentro de cada una de nuestras células y compartimos con todos y cada uno de los átomos de la materia, desde nuestro cuerpo hasta la galaxia mas lejana.

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Barbabosa Escudero Beatriz

MÉXICO // Fundadora de Gufo Coaching Institute, Senior Coach de MMK Insitute, Acc Coach & Mentor acreditada por ICF.

4 Comentario
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  • 6 marzo, 2015 at 18:33

    Vamos por partes: la afirmación “que un electrón colapse y adquiera una posición y una masa dependiendo de la atención del observador” es falsa y tampoco es una descripción cierta del denominado “colapso de la función de onda”.
    El electrón no colapsa. Lo que colapsa es una función matemática que calcula la probabilidad estadística de que dicho electrón esté en una determinada posición en el espacio. Esta función matemática es la que se conoce como “función de onda”. Viene a decir que tras pasar por un punto conocido, la ubicación posterior de un electrón sólo puede ser calculada probabilísticamente; sin embargo, cuando el electrón es detectado en una determinada posición, que llamaremos A, la probabilidad de que esté en B o en cualquier otro lugar cae a cero, es decir, decrece bruscamente o colapsa.
    Así que lo que colapsa es una probabilidad matemática, no un electrón, ni materia, ni energía: es un resultado de un cálculo que se iguala a cero en una condición dada. Y eso ocurre independientemente de que sea observado o no. Lo único que depende de que haya alguien observando es que haya alguien haciendo cálculos acerca de un suceso independiente del observador.
    Y no es que parezca increíble, es que es rigurosamente falso que “los científicos han descubierto que nuestra atención tiene esta capacidad, mientras esto no sucede, los electrones pueden encontrarse en varios lugares al mismo tiempo demostrando que en el campo cuántico hay posibilidades infinitas de existencia, esto significa que como observadores tenemos el poder de creación, no en un sentido mágico, sino de una forma real, obtendremos de la vida aquello que podemos distinguir”.
    No es que los electrones puedan encontrarse físicamente en varios lugares al mismo tiempo, es que en un momento dado su posición en un punto dado es desconocida y sólo puede calcularse probabilísticamente, que es algo muy distinto. Es como cuando pierdo mis llaves y digo “podrían estar en varios sitios”, eso no hace que, literalmente mis llaves estén en varios sitios a la vez; están donde están, sólo que yo no lo sé, ni mi observación hará que se materialicen en el lugar en que finalmente las encuentre, como resultado de mi búsqueda.
    Así que no caigamos ni en el pensamiento mágico ni en lo que se conoce como “la falacia cuántica” que consiste en extrapolar inadecuadamente deducciones supuestamente basadas en la mecánica cuántica (o en lo que el hablante cree conocer de ella) a otros campos donde no son aplicables.
    Porque si hablamos de ciencia es conveniente que mostremos un mínimo rigor epistemológico.
    Saludos cordiales

    • Jose Sanchez Mota
      6 marzo, 2015 at 21:31

      Gracias, Jose Sanchez Mota por tus aportaciones.

      • 7 marzo, 2015 at 09:02

        Muy agradecido, a mi vez, por este espacio donde se hacen posibles la reflexión y el debate constructivo acerca de la no directividad en el coaching.
        Me resulta curioso que en la respuesta a mi comentario aparezca mi Gravatar, dando la apariencia de que yo me he contestado a mí mismo 🙂 y me gustará conocer la identidad de quien ha respondido a mi anterior comentario. En mi opinión, conocer la identidad de tus contertulios añade riqueza al debate.
        Saludos cordiales.

      • 9 marzo, 2015 at 02:51

        Desconocemos el motivo por el que aparece el mismo avatar. El comentario fue realizado con el mismo email que el suyo, sin embargo con distinto IP. No podemos solucionarlo.
        Gracias por sus comentarios, aquí toda opinión y debate es muy bienvenido.

        Saludos.

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