Declaraciones del biólogo Humberto Maturana
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Análisis de la entrevista a Humberto Maturana en la que declara que no tiene nada que ver con el coaching ontológico
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Acerca de la manipulación en el coaching

por Espinosa Carlos Enrique el 24 enero, 2016
Artículos de opinión
Descripción general
Tema

Manipulación mental y coaching

Objetivo

Comprender el circuito de manipulación mental y su relación con el coaching

Tiempo de lectura

4 minutos

Créditos

Foto (CC BY-SA 4.0): "Trapped" de Aditya Doshi.

Citar artículo

ESPINOSA, E., "Acerca de la manipulación en el coaching" [en línea]. International Non Directive Coaching Society, 2016. [fecha de consulta DÍA de MES de AÑO]. Disponible en http://www.internationalcoachingsociety.com/acerca-de-la-manipulacion-en-el-coaching

Hace un par de días la revista chilena “Capital” ha publicado una entrevista al Dr. Humberto Maturana Romesín, en la que este destacado biólogo chileno afirma no tener nada que ver con el Coaching Ontológico. Aparte de su molestia por lo que considera falta de ética de Rafael Echeverría, co-fundador del Coaching Ontológico, Maturana dice en la entrevista que el Coaching Ontológico se practica manipulando a las personas.

Cabe analizar qué es la manipulación mental. Ésta se produce cuando un individuo o grupo de individuos ejerce una tentativa de toma de control del comportamiento de una persona o de un grupo, utilizando técnicas de persuasión o de sugestión mental, en busca de eliminar las capacidades críticas o de autocrítica de la persona, esto es, su capacidad de juzgar o de rehusar informaciones u órdenes. Se refiere a un amplio rango de tácticas psicológicas capaces de subvertir el control de un individuo sobre su propio pensamiento, comportamiento, emociones o decisiones. Los métodos por los cuales puede obtenerse tal control (sea directa o sutilmente) son el foco de estudio entre psicólogos, neurocientíficos y sociólogos. Por otra parte, la cuestión del control mental se discute en relación a la religión, política, prisioneros de guerra, totalitarismo, operaciones encubiertas, manipulación neurocelular, sectas, terrorismo y tortura.

La noción de manipulación mental tiene –por lo general– una connotación negativa, que evoca a los manipuladores de comportamiento egoísta o malintencionado. Hay quienes opinan que algunos casos de manipulación pueden ser positivos, si el propósito de su uso es beneficiar al manipulado. Por mi parte, creo que toda forma de manipulación es inconveniente, porque priva a sus víctimas del derecho de auto-determinación y coarta el desarrollo responsable y libre de la personalidad.

Formas extremas de manipulación serían, por ejemplo, el lavado de cerebro, que según Rafael Echeverría estuvo presente en los orígenes del Coaching Ontológico (Ética y Coaching Ontológico, Ed. Grijalbo, p. 85) y que hasta el día de hoy se lo practica, aunque atenuado, en algunas Escuelas formadoras de Coaches Ontológicos Profesionales, y en diversos talleres y entrenamientos ofrecidos al público en general.

Las autoras argentinas Gloria Husmann (Psicóloga) y Graciela Chiale (Socióloga) han publicado tres libros sobre la manipulación (Ed. Del Nuevo Extremo), en particular en las relaciones de pareja. Sin embargo, los principios por ellas descriptos se aplican a cualquier forma de manipulación.

 

El circuito de la manipulación

Husmann y Chiale describen el “circuito de la manipulación” en cuatro pasos: seducción, aislamiento, demolición e indefensión (Vidas liberadas: Los que vencieron a la manipulación, pp. 19-29).

El primer paso, llamado de la “seducción”, tiene como objetivo ganar la confianza de la víctima. No puedo dejar de pensar que la segunda competencia del Coach Ontológico Profesional (de las 7CCOP recientemente formuladas) es “Generación de contexto de Confianza y Aceptación”. No digo que ganar la confianza del cliente esté mal, ni que sea manipulación, pero es llamativo que el primer paso de los manipuladores es seducir a sus víctimas para ganar su confianza.

El segundo paso del circuito de manipulación, según Husmann y Chiale, es el “aislamiento”. Es propio de las sectas. Y algunas escuelas de Coaching se comportan como “cofradías”, en el decir de Maturana. Conozco directamente varios casos en los que los asistentes a entrenamientos y cursos de Coaching Ontológico se les pide que se comprometan a no contar detalles de lo que se hace en esos entrenamientos. Es una forma de levantar un muro de aislamiento entre ellos y los demás mortales, cualquiera sea la causa o propósito de ello. En general, se descalifica el comportamiento de las personas en general y se lo contrasta con “nosotros”.

El tercer paso del circuito de manipulación es la “demolición”. Según las autoras citadas, el objetivo es “desestabilizar al otro” (p. 25). En esta etapa, dicen las autoras, “sutilmente primero, el manipulador culpabiliza y descalifica”. En las Escuelas de Coaching Ontológico, quizás no en todas, la técnica de trabajo con el cliente consiste en “quebrarlo”. Sólo después de hacer evidente el quiebre puede haber Coaching.   Así se puede salvar la brecha hacia el estado deseado mediante el “desplazamiento ontológico”. Rafael Echeverría confiesa que él practicó lo que denominó “irreverencia gentil” (Ética y coaching Ontológico), mediante la cual la culpabilización y el maltrato del cliente tenían la intención de sacudirlo de su “estado de confort”. Echeverría declara ahora su arrepentimiento, aunque reconoce que los coaches Ontológicos formados en esa línea, y los que a su vez fueron formados por aquellos, siguen practicando esa técnica.

El cuarto paso es la etapa de “indefensión”. El manipulador presenta una doble cara: cordial y simpático con los demás, pero descalifica y hostiga a su víctima. El manipulador pide disculpas y afirma que todo lo hace por el bien del otro. Pero la víctima queda entrampada, porque se convence de que todo es por su bien, duda de sus propias quejas, está confundida con respecto a la relación con el manipulador y hasta lo defiende. Pierde su capacidad de juicio crítico.

¿Qué le pasa a un Coach Ontológico cuando lee las declaraciones de Maturana en el artículo en cuestión? Muchos reaccionan pensando: “no puede ser Maturana, ¡nuestro Maturana!”, o bien: “Debe estar hablando de otro Coaching, ¡no del Ontológico!”, y la primera reacción, emocional, es defender al Coaching Ontológico. Otros, pocos creo, toman las declaraciones de Maturana con actitud de auto-crítica y con humildad, tratando de ver cómo estamos accionando en nuestras sesiones de coaching, y viendo la manera de alejar todo rastro de manipulación de ellas. No es fácil, claro está, si la formación recibida invita a la manipulación, aunque sutil. No es fácil, si no sabemos que hay otras técnicas no directivas (no manipuladoras) en Coaching, y si no sabemos cómo trabajar desde la “no directividad”.

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Espinosa Carlos Enrique
ARGENTINA // En la actualidad da conferencias, conduce seminarios y talleres de Coaching, Oratoria, y Filosofía para Niños, escribe, traduce, desarrolla talleres Gestálticos, enseña Filosofía, Sociología y Teología Ecuménica en el Seminario Mayor de Jujuy "Pedro Ortiz de Zárate", y dirige la escuela de formación en Coaching Integral (Ontológico y Europeo) en "SINERGIA ART COACHING". Realiza acompañamientos de Coaching a personas individuales y a empresas privadas y estatales en Jujuy, Salta y Tucumán, y naciones vecinas.
Fuentes por Google Fonts. Íconos por Fontello. Créditos Aquí